Entender la caída del pelo
Escala Norwood: las 7 fases de la alopecia androgenética
Escrito por Akya Karahan, Especialista júnior en marketing de contenidos digitales
Revisado médicamente por Dr. Muhammet, MD Anatomista y especialista en injerto capilar
La alopecia androgenética es la causa más frecuente de caída del cabello en los hombres: una sensibilidad heredada a la DHT que va miniaturizando los folículos de la frente y la coronilla mientras respeta la nuca y los laterales. La escala Norwood describe ese patrón por fases, de la I a la VII.
Por qué se cae el pelo en los hombres
La alopecia androgenética, a veces llamada alopecia androgénica, es la forma más común de caída del cabello en los hombres, y depende de dos factores que actúan juntos: tus genes y una hormona. Heredas, por cualquiera de las dos ramas familiares, una sensibilidad a la dihidrotestosterona, o DHT, un derivado de la testosterona. En los hombres genéticamente predispuestos, la DHT se une poco a poco a los receptores de los folículos situados en la línea frontal y en la parte superior del cuero cabelludo.
A lo largo de sucesivos ciclos de crecimiento, esa unión hace que el folículo se encoja. Este proceso se llama miniaturización. En cada ciclo, el folículo afectado produce un pelo algo más fino, más corto y más claro, hasta que deja de producir un cabello visible. Por eso la calvicie de patrón avanza despacio y no cae a mechones: el pelo, más que caerse, se va apagando. Como el origen está en una sensibilidad heredada de los receptores, la caída tiende a seguir un mapa reconocible, parecido de un hombre a otro y, a menudo, de una generación a la siguiente.
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Por qué la zona donante resiste
Aquí está la particularidad que hace tratable toda esta situación. Los folículos de la parte posterior y de los laterales de la cabeza, esa banda en forma de herradura por encima de las orejas y a lo largo de la nuca, son en gran medida resistentes a la DHT. Tienen una programación genética distinta y siguen produciendo pelo normal y de calibre completo durante toda la vida, incluso mientras la parte superior se despuebla.
Este es el hecho más importante detrás de un injerto capilar. La cirugía no crea pelo nuevo ni cura la tendencia de fondo: redistribuye tus propios folículos resistentes, trasladándolos de la zona donante a las áreas despobladas, donde conservan su resistencia original y siguen creciendo. Tanto la técnica FUE como la técnica DHI trabajan con ese mismo principio. También explica por qué la zona donante es limitada y por qué la planificación importa: se trabaja con una reserva fija de folículos resistentes que hay que administrar con cabeza.
La escala Norwood, fase por fase
Los médicos describen cuánto ha avanzado la caída de patrón con la escala Norwood, que va de la fase I a la fase VII. En términos sencillos:
- Fase I: una línea frontal completa, sin retroceso real. Es el pelo juvenil.
- Fase II: un ligero retroceso en las entradas, la madurez normal que se observa en la mayoría de los hombres adultos.
- Fase III: la primera fase claramente calva, con un retroceso más profundo en las sienes que forma una M. La variante Fase III vértex añade además una pérdida en la coronilla.
- Fase IV: pérdida frontal más marcada y una zona despoblada mayor en la coronilla, con una banda de pelo que todavía separa ambas áreas.
- Fase V: esa banda divisoria se estrecha y se debilita a medida que las dos zonas se acercan.
- Fase VI: el puente de pelo desaparece casi por completo y la parte frontal y la coronilla se unen en una sola región despoblada.
- Fase VII: el patrón más avanzado, que deja solo la herradura de pelo de la nuca y los laterales.
La coronilla, o vértex, merece una mención aparte porque a veces se despuebla por su cuenta, antes o de forma independiente respecto a la línea frontal. Por eso verás la etiqueta “vértex” acompañando a varias fases. La mayoría de los hombres no llega de forma continua hasta la fase VII: la caída suele frenarse o estabilizarse en algún punto. Saber más o menos en qué fase estás, y si sigues perdiendo pelo, importa más que fijar el número exacto. Si dudas entre una línea que simplemente madura y unas entradas que avanzan, nuestra guía sobre el pico de viuda y las entradas explica las señales.
Qué ayuda en cada fase
La respuesta honesta es que el enfoque adecuado depende de cuánto pelo conservas y, sobre todo, de si la caída está activa o estable.
Fases tempranas: frenar y mantener
En las fases iniciales, cuando los folículos se están miniaturizando pero siguen vivos, la prioridad suele ser frenar la caída. El minoxidil, aplicado sobre el cuero cabelludo, prolonga la fase de crecimiento y puede engrosar el pelo existente. La finasterida es un medicamento distinto que reduce los niveles de DHT y puede ralentizar la progresión. Conviene ser claro: la finasterida es un medicamento con receta, indicado en hombres, y solo debe tomarse bajo indicación y seguimiento médico. No es adecuada para todos y tiene posibles efectos adversos que hay que hablar con un profesional. Las mujeres que están embarazadas o que puedan quedarse embarazadas no deben tomarla ni siquiera manipular los comprimidos partidos. Nada de esto sustituye la valoración de un médico, que es quien debe decidir si algún tratamiento es apropiado en tu caso.
Como apoyo, muchas personas se interesan por los tratamientos de mantenimiento del cuero cabelludo. Puedes leer una explicación general sobre el PRP capilar y otra sobre la mesoterapia capilar para entender qué son y qué cabe esperar de forma realista de cada uno. Ninguno detiene la genética por sí solo, y los resultados son individuales y no están garantizados.
Fases estables: reponer densidad
Un injerto capilar aborda un problema diferente: devolver densidad a las zonas donde los folículos ya se han perdido. Suele plantearse cuando la caída se ha asentado en un patrón claro y estable y hay una zona donante sana de la que partir. Muchos hombres combinan las dos cosas: un injerto para reconstruir las áreas perdidas y un tratamiento continuo, siempre supervisado por un médico, para proteger el pelo nativo que queda. Revisar resultados reales de antes y después es una forma sensata de calibrar qué es realista según la fase, y si aún dudas de si merece la pena, nuestro artículo sobre si el injerto capilar funciona de verdad lo explica sin rodeos.
Cuándo pedir una valoración
El patrón es más fácil de gestionar antes de que esté avanzado. En las fases tempranas hay más pelo nativo que proteger, los tratamientos tienen más con lo que trabajar y cualquier plan quirúrgico futuro cuenta con una zona donante más completa. Eso no es un motivo para reservar una operación con prisas, sino una razón para averiguar en qué punto estás realmente.
Según el NHS, la mayoría de la caída del cabello no se debe a algo que hayas hecho y no siempre necesita tratamiento, aunque puede resultar angustiante. Su página Hair loss es un buen punto de partida independiente (en inglés).
Si quieres una lectura clara de tu propia fase Norwood, puedes enviar unas fotografías y solicitar una valoración gratuita, sin compromiso. No hay ninguna presión para reservar nada, y que te digan que estás estable y solo necesitas vigilar la evolución es un resultado perfectamente válido.
Aviso médico. Este artículo contiene información general, no consejo médico individual, diagnóstico ni una recomendación de tratamiento. El injerto capilar es una intervención y los resultados varían de una persona a otra. Solicita siempre una valoración individual a un profesional médico cualificado antes de decidir.